CARRETERA ESCÉNICA DE ENSENADA: ¡ULTIMATÚM!

Tras la quinceava muerte, y a un año del colapso de la Carretera Escénica Tijuana-Ensenada, le ponen un ultimátum a las autoridades federales para que restablezcan  la vialidad. Pero la respuesta oficial siguen siendo la indiferencia y el hermetismo. Puras “largas”.
Ciudadanos de distintos sectores se suman a exigencia.

El pasado miércoles 8 de diciembre, si bien la impaciencia y la mala fortuna contribuyeron, las malas condiciones de la Carretera Libre fueron determinantes para que se suscitara el accidente donde perdió la vida Lizbeth Villegas Vidal, joven ejecutiva de 31 años próxima a casarse. Había recuperado su carril después de rebasar a dos automóviles, cuando una curva provocó la voladura de un trailer circulando por el carril contrario, mismo que transportaba mallas de acero que cayeron sobre el automóvil de Lizbeth,  partiéndolos al carro y a ella literalmente a la mitad.

Ya desde el primero de diciembre personajes políticos y líderes de la sociedad ensenadense habían alzado de nuevo las banderas de protesta ante la proximidad de cumplirse un año de derrumbe de la autopista de cuota, y en cuyo plazo en ningún momento se ha brindado un informe oficial de los avances de la obra, sin contar de las indefiniciones a la hora de dar una fecha de reapertura de dicha vialidad.

Postrado un pequeño contingente de ciudadanos en el entronque que divide a la carretera libre de la autopista, la amenaza fue que las protestas y manifestaciones irían intesificándose hasta llegar a las casetas de cobro de Rosario e incluso hasta las garitas internacionales de Tijuana y Mexicali, ello si para el 9 de diciembre el gobierno federal aún no anuncia el restablecimiento de la carretera. Y no lo hicieron.

“Moriremos con la bandera en la mano… estamos con Armando, siempre seremos amigos…”, canta sin venir al caso un tipo en el plantón pro-escénica. Y es que el diputado petista Armando Reyes Ledezma ha tomado la causa y se ha erigido como el vocero de los manifestantes entre los que también se encuentran los presidentes de las cámaras de comercio e industria, y algunos otros sectores. 

No obstante, en la protesta no están sumados tantos como deberían ser dado a la afectación económica y en la vida diaria de los ensenadenses y sus visitantes, tal como acusó Josafá  Lima, un maestro de edad avanzada  quien declaró que pesqueros, agricultores campesinos, miembros de la CNOP o el PRI no han hecho presencia en la protesta, “han dejado solo al alcalde Hirata”.


* Hermetismo y negligencia

Acceder al punto accidentado y ahora en reparación  de la autopista,  aún desde cierta distancia, es imposible. Las autoridades federales ha blindado la zona como si fuera de máxima seguridad,  ni dejan ver, ni informan qué se ha hecho. El hermetismo  ha despertado sospechas, como si algo ocultaran. Y las respuestas vagas en torno a una fecha de restablecimiento de la Escénica ha sido la tónica: “Seguro la Carretera Escénica estará abierta antes de la navidad”, atinó a decir el gobernador un tanto perdido en un tema que evidentemente no trae en su agenda.

Vecinos del área nos relataron cómo por lo menos en dos ocasiones lo que ya se llevaba reparado de la obra se les ha venido abajo, “como que lo hicieron a ´lo guey´”, expresó el guardia de un negocio cercano. No es mera intuición del informante, pues un experto geólogo  residente cercano, quién durante varios años ha realizado estudios del suelo y demás condiciones de esa zona de San Miguel y La Misión, que advirtió en su momento que la carretera podría colapsarse, y que después del desplome incluso  fue contratado para que hiciera un dictamen para la reparación de la carretera,  también considera que los ingenieros o empresas contratadas para la reconstrucción del kilometro 93 no han hecho las cosas eficientemente. 
Diputado del PT, Armando Reyes Ledezma.

“Llegaron sin saber qué hacer o por qué”, expresa el geólogo y oceánologo Jorge A.Von Son, quien desde el 2007 documentó por qué la Carretera Escénica podría venirse a bajo, y que resumió en “cinco errores fatales”: Construcción del camino de acceso sin diseño ingenieril, bloqueo de alcantarilla, tala de la vegetación, excesivo sobrepeso y vibraciones, y colocación de material pétreo inadecuado. 

Solamente en la construcción del camino de acceso a la Escénica en ese rumbo implicó la remoción de 180 mil metros cúbicos material del talud, dejando el talud hasta la playa con material poroso, con muy poca consolidación: “Le cortaron las patas al cerro…”, ilustra “El tata”, un campesino de la zona.

Eso y los demás errores señalados fueron provocando infiltraciones desde el año 1967 en que fue inaugurada  lo largo hasta que el 28 de diciembre de 2013, después de dos días de llovizna,  finalmente se desplomara la carretera en el kilometro 93 de norte a sur.  La negligencia de origen se repite ahora con los encargados de reparar el tramo afectado, “llegaron cometiendo errores, cosas que hasta Wikipedia te dice que no debes hacer”, asevera Von Son.

De entrada señala el especialista que rellenaron 80 metros de terreno hasta el mar, con “canicas”, es decir, con piedras no suficiente grandes ni angulosas, que por su peso y forma impidan deslizamientos al atorarse unas rocas con otras. Otra estupidez, como lo califica el geólogo un estudio llamado “Sismografía regional”, para conocer la situación y el comportamiento del terreno a profundidad. Ni siquiera tuvieron la preocupación de buscar los estudios que se tienen, que por sí solos son suficientes.

Las empresas que ganaron la presunta licitación son la constructora Aldesa S.A. de C.V., encargada de ejecutar la obra; y la empresa española Pacsa S.A., que se anuncia como “servicios urbanos y del medio natural” y que fue contratada para supervisar la obra, “unos patanes”, resume un  vecino.

Ambas empresas se han manejado con mucha cerrazón y un bloqueo total no solamente a cualquier ciudadano o funcionario, sino incluso a las autoridades de la Secretaria de Comunicaciones y Transportes (SCT) y Caminos y Puentes Federales (Capufe), como si el kilometro 93 fuera “zona cero” o de máxima seguridad. 

Otra de las negligencias señaladas por el geólogo Von Son es el de los pozos de monitoreo, mismos que no han sido colocados adecuadamente. Esos pozos se colocan para llevar el registro de material que va saliendo, y deben ser colocados a cien metros uno del otro. “Es un método directo, no requiere tanto gasto. Y los encargados de la obra no llevan ningún registro”, denunció el geologo.

Amén de desperdiciar información valiosa, como la de una compañía extranjera que quiso construir en el área un complejo hotelero y tras un estudio que aquellos sí realizaron, y que sí fue ético, se determinó que no era factible el terreno para tales construcciones. 

Pero al margen de los estudios ya existentes, para el experto que consultamos consultado es muy sencillo lo que se debe hacer, y no han hecho, por lo menos a cabalidad: La instalación de pozos o piezómetros, obtención de parámetros del suelo para análisis de socavación, y de ahí calibrar el aforo y balance de agua, estudios hidráulicos e hidrológicos, peritajes para la captación, conducción, distribución de aguar residuales domésticas e industriales, un diseño hidráulico de cruces carreteros con flujos superficiales y subterráneos.  
Geólogo Jordy Von Son.

Ante las anomalías que ha sido posible advertir, el hermetismo que ha imperado y el hecho que al principio se haya manejado un presupuesto de 54 millones de pesos que después se disparó a los mil millones de pesos, no sólo lleva a la inconformidad por el retraso, sino a la sospecha y enojo. “Esto es un robo que le están haciendo a Baja California”, especula el maestro Josafá Lima.


* Exigencia: Carretera abierta y cuentas claras

“No se va acabar la exigencia aunque se abra la carretera, vamos a pedir una auditoría”, advirtió el diputado local Armando Reyes Ledezma, secundado por Mario Zepeda Jacobo, presidente de la Cámara de la Industria de la Transformación (Canacintra) de Ensenada: “Vamos a pedir un informe económico, auditoría de recursos, porque no es dinero que haya salido de la bolsa de la delegada o de la SCT, es del pueblo”.

Los manifestantes consideran que la Carretera Escénica deberá estar abierta entre el 15 y 20 de diciembre, están a la espera, “si no, ya verán”. Aunque algo esperanzados, la indignación permanece: “Es una burla, una falta de sensibilidad, una ofensa muy grande, ¿cuál es el juego?”, dice el legislador Ledezma.

Mientras tanto  de la muerte de esta semana, así como de los otros 14 fallecimientos, responsabilizan a la delegada de Capufe, Rosa María Castañeda, quien consideran no ha dado la cara y ha actuado con desdén e incapacidad. Al llegar al día 342 de cierre de la Carretera Escénica se tenía programada una junta con la funcionaria, la cual canceló. Requerida también por este reportero para conocer la versión oficial de los avances de la obra y del conflicto que se ha suscitado, no ha sido posible concretar una declaración pues se informa que se mantiene muy ocupada en juntas precisamente por el caso de la Escénica.


Y mientras la lista de decesos crece y la perdidas millonarias hunden la economía ensenadense, ha sido lanzado el ultimátum para que las autoridades de la SCT, de Capufe, y en sí el Gobierno Federal asuman ya su responsabilidad y abran la carretera en los próximos días. Aunque también con la suspicacia de que muchos están “llevando agua a su molino”, la sentencia de los líderes políticos, empresariales y civiles que encabezan la protesta es literal: “!Capufe se acabó tu tiempo!”.



* Texto originalmente publicado en el Semanario Zeta, 15 Diciembre 2014.
*Fotos de Enrique Botello y El Vigía.

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